En esta entrevista desde la Bolsa de Nueva York, Kevin Simpson describe un mercado impulsado por rápidos cambios en el sentimiento del mercado, vinculados a noticias geopolíticas. Destaca cómo los mercados pasaron rápidamente de una fuerte caída a una sólida recuperación tras señales de una posible desescalada con Irán, enfatizando que los precios de la energía siguen siendo la variable clave que influye tanto en las acciones como en las expectativas de inflación.
Simpson identifica la inflación —en particular, impulsada por el petróleo— como el principal riesgo para 2026, señalando que unos precios de la energía elevados y sostenidos podrían afectar los márgenes corporativos, las ganancias y la capacidad de la Reserva Federal para recortar las tasas de interés. Subraya que la disminución de las tensiones geopolíticas probablemente favorecería un entorno político más flexible y fortalecería los mercados de valores.
En cuanto al crédito privado, percibe riesgos, pero no un peligro sistémico, argumentando que los problemas están más controlados y pueden generar oportunidades selectivas. Prefiere la exposición a través de grandes instituciones financieras, como los grandes bancos, en lugar de inversiones directas en crédito privado.
Desde la perspectiva del mercado, Simpson se mantiene cautelosamente optimista. Prevé que 2026 sea un año de "recuperación" tras las fuertes ganancias, con rentabilidades de un dígito medio a alto para el S&P 500, impulsadas por el continuo crecimiento de las ganancias y los dividendos. Asimismo, destaca que este entorno favorece la selección de acciones frente a la inversión pasiva.
En general, describe el mercado como resiliente pero sensible a la inflación y la geopolítica, con oportunidades que surgen para los inversores disciplinados en un repunte más selectivo y menos generalizado.