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Líderes en The Bell con Michael Lee, Estrategia de Michael Lee

03/24/2026

En esta entrevista desde la Bolsa de Nueva York, Michael Lee describe un mercado marcado por el riesgo geopolítico, el aumento de los costos energéticos y la acelerada transformación impulsada por la IA. Destaca que la variable macroeconómica clave es el Estrecho de Ormuz, ya que los flujos de energía impactan directamente en la inflación y las tasas de interés. Los recientes aumentos en los precios del petróleo y los combustibles ya están elevando las expectativas de inflación y podrían retrasar cualquier recorte significativo de las tasas.

Lee advierte que el aumento de los costos energéticos podría ralentizar una trayectoria económica que, de otro modo, habría sido sólida, a la vez que ejerce presión sobre los consumidores y el crecimiento del PIB. Asimismo, subraya una creciente tensión entre la inflación y la política monetaria, especialmente cuando el aumento de los costos entra en conflicto con la presión política para reducir las tasas.

A pesar de los riesgos a corto plazo, mantiene una visión positiva sobre la IA como motor estructural del crecimiento. Señala a empresas como Nvidia y Palantir como beneficiarias del aumento de la demanda de datos, tecnología de defensa y automatización, especialmente en un mundo marcado por el conflicto geopolítico. Sin embargo, también advierte que la IA podría generar perturbaciones laborales a corto plazo debido a la rapidez de su adopción.

En cuanto a los mercados, Lee aboga por aprovechar la volatilidad como una oportunidad, especialmente en empresas tecnológicas de alta calidad que cotizan por debajo de sus múltiplos históricos. Considera que la debilidad actual es temporal, con una alta probabilidad de que los mercados repunten en un horizonte de 12 a 24 meses.

Respecto al crédito privado, reconoce los riesgos, pero no lo considera una crisis sistémica. En cambio, ve posibles distorsiones que crean oportunidades para inversores con un buen capital.

En general, Lee describe el entorno como desafiante a corto plazo, pero muy constructivo a largo plazo, impulsado por la normalización energética, la expansión de la IA y el realineamiento geopolítico.