En esta entrevista desde la Bolsa de Nueva York, Stephanie Link presenta una perspectiva optimista sobre los mercados a pesar de un contexto macroeconómico inusualmente complejo. Destaca que, incluso con las tensiones geopolíticas relacionadas con Irán, la reversión de aranceles, las preocupaciones sobre el crédito privado y los temores laborales derivados de la IA, el S&P 500 se mantiene relativamente estable —con una ligera caída— gracias a la solidez de la economía estadounidense.
Link atribuye esta resiliencia principalmente a la fortaleza del consumo y a la continua inversión de capital impulsada por la IA. Con un empleo sólido y un gasto que se mantiene entre el 3 % y el 5 %, el motor económico permanece intacto. Además, el fuerte crecimiento de la inversión de capital en centros de datos, infraestructura energética y automatización está reforzando la productividad y respaldando las expectativas de ganancias en el rango del 8 % al 10 %.
En cuanto a los riesgos geopolíticos, subraya que la duración del conflicto es crucial. Una interrupción a corto plazo (5-6 semanas) probablemente tendría un impacto limitado a largo plazo, mientras que una inestabilidad prolongada —especialmente con el petróleo alcanzando niveles similares a los de la gasolina de 5 dólares— podría presionar la inflación y las ganancias.
En cuanto al crédito privado, Link minimiza el riesgo sistémico, señalando que los problemas se concentran en los actores más débiles y que los grandes bancos están ganando cuota de mercado. También ve oportunidades en los bonos a los niveles de rendimiento actuales y destaca materias primas como el cobre como beneficiarias clave del ciclo industrial impulsado por la IA.
En general, aboga por un enfoque de inversión temático, centrado en las tendencias estructurales a largo plazo y utilizando la volatilidad como una oportunidad para posicionar las carteras hacia un crecimiento sostenido.