En esta entrevista desde la Bolsa de Nueva York, Marta Norton ofrece una perspectiva macroeconómica equilibrada en medio de una mayor volatilidad impulsada por tensiones geopolíticas y perturbaciones en el mercado energético. Explica que el aumento de los precios del petróleo está elevando las expectativas de inflación a corto plazo, lo que se refleja en mayores rendimientos de los bonos, pero subraya que históricamente estos choques tienden a ser temporales en lugar de estructurales.
Norton señala que, si bien la inflación podría aumentar en los próximos meses, es improbable que altere permanentemente las tendencias inflacionarias a largo plazo. Sin embargo, destaca un riesgo clave: el aumento de los costos energéticos podría reducir el gasto de los consumidores e incrementar la preocupación por una recesión, aunque este no es su escenario principal.
En cuanto al mercado laboral, observa una disminución en las contrataciones en lugar de despidos generalizados, con un crecimiento del empleo concentrado en sectores específicos como el de la salud. Sugiere que la IA podría estar influyendo en las decisiones de contratación más que causando pérdidas inmediatas de empleo, lo que contribuye a un entorno laboral más cauteloso.
Respecto a las clases de activos, describe el oro como impulsado principalmente por factores técnicos y de impulso, en particular la demanda de los bancos centrales, lo que lo hace menos predecible que los activos tradicionales. De igual modo, considera que los activos digitales como el Bitcoin son cada vez más comunes pero altamente volátiles, por lo que recomienda una asignación limitada en la cartera debido a la falta de flujos de efectivo intrínsecos.
En general, Norton describe el entorno como incierto pero manejable, con riesgos de inflación y crecimiento a corto plazo compensados por la estabilidad a largo plazo, lo que exige una gestión disciplinada y diversificada de la cartera.