Transmitida desde la Bolsa de Valores de Nueva York, esta conversación de FE Macro presenta a Víctor Hugo Rodríguez junto a Daniel Osorio, fundador de Andian Capital Management, un inversionista colombiano ampliamente reconocido por su profundo conocimiento de Venezuela y los mercados de capitales latinoamericanos. Grabada el 15 de enero de 2026, la conversación se centra en la evolución de la situación política y económica de Venezuela y sus implicaciones para la región.
Osario explica que los acontecimientos de las últimas dos semanas representan un punto de inflexión no solo para Venezuela, sino para toda Latinoamérica, abarcando la macroeconomía, los flujos de inversión y la estabilidad democrática. Enfatiza que el tema va mucho más allá del petróleo y afecta la inmigración, la seguridad y la integración regional, con importantes consecuencias para los latinoamericanos, tanto en la región como en Estados Unidos. Citando comentarios recientes de la dirección de BlackRock en CNBC, Rodríguez señala que se espera que Venezuela sea un tema central en el próximo Foro Económico Mundial de Davos.
Desde una perspectiva de inversión, Osorio describe el petróleo como el motor inicial de la recuperación. La producción de crudo de Venezuela, que se desplomó de aproximadamente 3,5 millones de barriles diarios a menos de un millón, podría aumentar en 300.000 barriles diarios con una inversión modesta y potencialmente volver a los tres millones de barriles en un horizonte de siete a diez años con un capital sostenido. Este repunte, argumenta, serviría como la columna vertebral macroeconómica de una nueva Venezuela y generaría efectos secundarios positivos para Colombia, Brasil, Perú, Ecuador y Chile.
Osorio también describe haber recibido decenas de llamadas de importantes fondos globales que buscan exposición a la reapertura de Venezuela, con una pregunta común: cómo participar en su renacimiento geopolítico y financiero. La conversación concluye con su perspectiva sobre los mercados estadounidenses, donde ve un capital significativo esperando ser desplegado, expectativas de tasas de interés más bajas y optimismo sobre el crecimiento a medida que el Dow se acerca a los 50.000 puntos. Agrega que Bitcoin sigue siendo particularmente relevante para América Latina, lo que subraya una visión constructiva sobre las oportunidades tanto en Estados Unidos como en la región.